-¿Me permites a mí, hija? -susurró el abuelo apareciendo en el umbral.
¿Para qué?.. No te molestes, Padre, que yo sola... -se corto la mujer; mas él ya se había sentado al lado de la camita.
Y bien, ¿Qué té pasa? Habló con Suavidad -¿Soñaste algo malo?
El chiquillo, entre lágrimas, balbuceó:
-Sí-í...
-Tranquilízate, pequeño. Dime, ¿cómo te encuentras?
-Bien, -el chico sorbió los mocos.
-Tienes una bonita sonrisa... ¿Quieres que te cuente los recuerdos de mi niñez?
-Sí-í...
-Pero no vas a llorar más, ¿de acuerdo? Escucha, pues lo primero que te voy a contar es la historia de Casas de Don Pedro.
La villa de Casas de Don Pedro se encuentra situada al NE de la provincia de Badajoz, pertenece al partido judicial de Herrera del Duque, de la que dista 47 Km., ya una distancia de la capital de 160 Km. Puerta de entrada de la comarca denominada "Siberia Extremeña", limita al N. Con la provincia de Cáceres; al E. y S., con Talarrubias y Puebla de Alcocer y al O., con Navalvillar de Pela. El punto más alto de su relieve alcanza una altura de 665 m en la "Sierra de la Chimenea", estribación de los Montes de Toledo; la altura de la villa alcanza unos 386 m sobre el nivel del mar.
Podemos considerar su territorio como poco accidentado, excepto en su zona norte, donde se encuentran sus mayores altitudes. Bañada por la margen derecha del Guadiana, hoy transformado en un gran lago, a consecuencia de la construcción de la presa de Orellana, por lo que las aguas cubrieron los antiguos molinos harineros, los huertos familiares, sotos, islas, etc. Transformando el paisaje propio de río, en paisaje pantanoso de aguas tranquilas y sin apenas vegetación en !sus orillas.
Su origen histórico es muy oscuro, por no existir documentación" ,que pueda acreditarlo ni .en los archivos municipales, ni en el parroquial. Sin embargo se puede asegurar, por algunos escudos de piedra, que representan la Cruz de Alcántara, coloca-dos en las fachadas de algunas viviendas, que por los siglos XII ó XIII ya existiera esta villa donada a la Orden de Alcántara, para la repoblación y colonización de Extremadura, una vez terminada la Reconquista. Existen además, otros escudos de piedra, que representan una encina con dos jabalíes rampantes representativos más bien de la ciudad de Trujillo, posiblemente de algunos nobles de estas tierras afincados en la localidad.
Casas de Don Pedro figura desde el siglo XIV, (año 1314) como lugar perteneciente al Señorío de Puebla de Alcocer. La posesión de estos territorios pasó por distintos señores, desde la Mitra de Toledo a Señores de la misma ciudad, hasta que en 1344 pasó a Don Bernart de Cabrera, oriundo de Cataluña, y posteriormente a Don Gutierre de Sotomayor, Gran Maestre de Alcántara por cesión de Don Juan II en 1445, creándose después un Mayorazgo para los hijos de Don Gutierre, que fueron los señores en cuyos tiempos Casas de Don Pedro tomó fomento y vida y posteriormente se independizó.
El nombre de Casas de Don Pedro es muy anterior a Don Pedro I de Castilla, "El Cruel" porque en 1314 ya existe, y eran tiempos en que era Señor Don Diego García de Toledo, Mayordomo del Infante Don Pedro que, posiblemente, dio nombre a esta población.
Los Sotomayor, condes de Belalcázar, ejercen su Señorío sobre Casas de Don Pedro durante más de doscientos años razón suficiente para unir simbólicamente esta casa a la villa de Casas de Don Pedro.
Un nieto de Don Gutierre, hijo de Alfonso II Sotomayor, Don Francisco I de Sotomayor, IV Conde de Belalcázar, casó en1518 con Da Teresa de Zúñiga, hija de Don Francisco de Zúñiga y Guzmán Marqués de Ayamonte. Esta boda se celebró con cierta premura y contra la voluntad del Rey Emperador Carlos que, desde Barcelona, hizo cuanto pudo por evitarla. En las capitulaciones matrimoniales, y como requisito previo a la boda, el Marqués de Ayamonte puso condiciones a los de Sotomayor, entre otras que don Francisco de Sotomayor debía anteponer al suyo propio los apellidos Zúñiga y Guzmán de su futura esposa y comprometerse a colocar siempre a la derecha de sus Armas las de Zúñiga. Con el tiempo Da Teresa heredó el Ducado de Béjar y don Francisco de Sotomayor pasó a ser el III Duque de este título con los apellidos de Zúñiga y Guzmán de Sotomayor, ostentando en sus armas, la diestra las de Zúñiga ya la siniestra las de Sotomayor. De esta forma, Casas de Don Pedro pasa desde1518 a ser señorío del Duque de Béjar.
En 1731 el entonces Duque de Béjar Don Juan Manuel Diego López de Zúñiga concede su licencia a los vecinos de Diego López de Zúñiga concede su licencia a los vecinos de Casas de Don Pedro para que inicien los trámites de independencia ante S.M. el Rey Don Felipe V. Tras una laboriosa tarea de deslindes y ajustes con las vecinas villas de Puebla de Alcocer y Talarrubias, no muy favorables a los de Casas de Don Pedro, llega por fin el23 de Febrero de 1733 en que, con la benevolencia del Duque de Béjar y la gracia real de Felipe V, Casas de Don Pedro se libera de todo señorío y se hace villa con todos los derechos y obligaciones del caso.
Los dos edificios más destacados son la Parroquia y la ermita dedicada a Ntra. Sra. De los Remedios, Patrona de la villa, sin un estilo muy definido, pero que se pueden apreciar con claridad, las influencias de los estilos románico de transición y mudéjar. Se destaca, principalmente, su robustez en los muros, sus contrafuertes exteriores, sus arcos de medio punto y escasez de ventanales, que hacen suponer datan de finales del siglo XI, o principios del XII. Existió un retablo, en el altar mayor de la Parroquia, desgraciadamente destruido en la última contienda civil, de estilo plateresco, del que se conservan fotografías y restos de algunas tablas y pinturas en el Museo Arqueológico de Badajoz, que dan crédito de la valía de este retablo.
Las principales fiestas se celebraban en abril, feria de ganado, durante los días 21 ,22 y 23 (hoy totalmente desaparecida), en la Dehesa Boyal se instalaba el rodeo, bajo las encinas y a orillas de una laguna de abundante agua. Fiestas patronales en honor de la Patrona, la Virgen de los Remedios, durante los días15 al18 de agosto. Romería típica extremeña, el día 15 de mayo festividad de San Isidro, a la ermita del Santo, situada junto al.. río Guadiana, extraordinariamente popular.
De sabor añejo y arraigado, con música de campanilleros son las coplas del Rosario, que de madrugada cantan los mozos almireces, etc. Anunciando que el Rosario de la Aurora va a salir. Salen las coplas en varias ocasiones solemnes, como Domingo de Resurrección, día de la Natividad del Señor, etc.
La encina es el árbol característico de la comarca cubriendo grandes extensiones de terreno. Abunda el monte bajo formado por jaras, tomillo, brezos, madroñas, etc. En la Sierra de la Chimenea que sirve de habitáculo a las principales especies de animales salvajes de la comarca, como son la zorra, jabalí, liebres, conejos, águilas, urracas, arrendajos...etc.
Como en la mayoría de los pueblos extremeños la comida más típica son las migas, especialmente en las monterías, acompañadas con tocino frito (torreznos), chorizo, bacalao asado, aceitunas, etc., y regadas de vez en cuando con los vinos pitarreros, elaborados en los propios hogares; ajoblanco, que es una variedad más de gazpacho; caldereta, para los días de jiras campestres; y como no, todos los productos derivados del cerdo. Por la Semana Santa, las natillas, gachones, a base de leche, azúcar, harina y huevo, regalan el paladar más exigente.

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